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domingo, 4 de noviembre de 2018

Encuentros entre el Acompañamiento Terapéutico y el Psicodrama


Ponencia: XI Congresso Internacional de Acompanhamiento Terapêutico
Noviembre, 2017
Presentación del Eje temático: La técnica del acompañamiento terapéutico

Autor: Alejandro Chévez

“En los primeros años (1908 a 1921), el psicodrama se desarrollaba en la vida, en la calle, en los parques y en los hogares. No teníamos entonces escenario para el psicodrama […] El problema que traté de resolver fue como crear una forma de `drama´ que estuviese de acuerdo con el criterio del encuentro”. Moreno “El psicodrama. Terapia de a acción y principios de su práctica”, p.40

Concibo el Acompañamiento Terapéutico como una metodología de fundamento relacional, centrado en la acción y el movimiento, orientado a producir un encuentro vincular subjetivante que se mantenga en el tiempo. Se opone, por lo tanto, a la inmovilidad solitaria del diván y a la alienación del diagnóstico.

Con fundamento relacional me refiero a que la realidad es social, el hombre es indivisible de su entorno y éste está compuesto de relaciones, en tanto somos el contexto de otros, no hay existente aprehensible por fuera de este tejido relacional, por lo tanto, el individuo no existe. La unidad mínima del hombre es el vínculo, por lo que “toda consideración que no incluya esta díada mínima no es más que una mera especulación donde uno de los componentes de la díada se excluye artificialmente” (D. Bustos, 1992). Ésta no es una mera apreciación filosófica, sino que rubrica el encuentro como única posición existencial válida en psicoterapia. La realidad es el producto de una realización grupal, y todo acto es una realización psicodramática (psyche/vida y drama/acto).

Por lo tanto, como premisa, las técnicas del Acompañamiento Terapéutico irán dirigidas a crear un vínculo sano para el acompañado a través de sus actos, esto es, la construcción activa de un contexto facilitador en el que, como mínimo para funcionar, debe aportar una seguridad y confianza que dé lugar a un proceso de subjetivación y diferenciación.

Un vínculo sano  es aquel en que hay una comunicación abierta que da lugar a la creatividad, al aprendizaje recíproco y al afecto positivo  (E. Pichón Rivière, 2000). Un aprendizaje recíproco implica una transformación no solo del acompañado, sino de todo el sistema paciente-acompañante. A este sistema, lo denomino grupo diádico, y es el resultado del encuentro del grupo tratante con el grupo familiar, un grupo que acompaña a otro grupo.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

La confianza como base de la psicoterapia


La confianza como base de la psicoterapia
Aportes del Acompañamiento Terapéutico


Dicen que la confianza es lo más difícil de conseguir y lo más fácil de perder, aun así toda relación (y no solo la terapéutica) depende de este factor, ¿permitirías a un cirujano operarte si no le tuvieras confianza aunque de ello dependiera tu vida?¿Dejarías tus ahorros en un banco al que no le tienes confianza?¿pondrías a tus hijos en manos de un cuidador o una cuidadora en la que no confías?¿Dejarías que el destino de tu país dependa de políticos en los que no confías?..., como decía, no  solo la relación terapéutica depende de la confianza. Es un fundamento de la clínica.

Curiosamente la Real Academia Española en su definición de confianza hace alusión a la esperanza, la seguridad y la familiaridad, este último aspecto ha resultado ser para mí una encuentro inesperado en la preparación de este trabajo, pero del todo pertinente. También se da a entender que la confianza está ligada a una acción, o más bien, a un hacer, ¿no es este el hacer del Acompañamiento Terapéutico?.

La confianza, la encontramos como efecto de la Tele concepto Moreniano, que puede resumirse como mutua aceptación durante un encuentro, concepto que incluye a la misma Transferencia, incluso Moreno dirá que la transferencia es el pathos de la tele. En el libro “Bases de la Psicoterapia”, Jacobo Levy Moreno, creador del psicodrama, discute con psicoanalistas de la talla de Franz Alexander o Akherman, que no todo es transferencia, hay elementos Tele que corresponden a factores de la realidad de los personajes que se encuentran, cuestiones como la soberbia, la humildad o la generosidad, que podemos decir que corresponden a la personalidad del terapeuta, más allá de la fantasía que luego envolverá la relación con el nombre de transferencia. De estos factores, también depende la confianza.

Y si es cierto que es tan importante la confianza ¿por qué las escuelas psicológicas o psicoanalíticas dejan esta cuestión en manos de la providencia o de las habilidades supuestas de los futuros terapeutas?, ¿qué es lo que vuelve una relación confiable?. Quizás una respuesta sea la frase que  un profesor que siempre decía: “el análisis personal no te quita la imbecilidad, sino que te ayuda al menos a ser un mejor imbécil”.

Pero seguirme en este razonamiento, si la confianza es la base de toda relación terapéutica, ya que no puede llevarse a cabo ningún tratamiento en desconfianza, es por lo tanto, previa a toda técnica (sea esta psicoanalítica, conductual, sistémica, humanista, etc.), por lo tanto, si el Acompañar se basa en el establecimiento de una relación de confianza y su mantenimiento, ¿no podría decirse que el acompañamiento terapéutico es la base de toda clínica?, ¿no justificaría esto que el Acompañamiento Terapéutico o al menos sus deontología, por decirlo de alguna manera, formara parte del currículo de todo terapeuta?...

Es verdad que la tecnocracia tiene sus tejes y manejes, por ejemplo derivar la confianza desde el terapeuta a su técnica, no es el terapeuta el que merece la confianza, es su metodología. Se trata de que el terapeuta sea un médium entrenado en no interrumpir el feliz desarrollo de la metodología. Ésta estrategia estructuralista, que pone el sujeto al servicio de la técnica, a costa de su arte, pienso que es incompatible con el Acompañamiento Terapéutico, que es una clínica que trascurre de persona a persona.

A esta altura conviene saber que ya no se trata de preguntarse en los espacios académicos si el acompañamiento terapéutico es una clínica, porque  toda clínica ya es acompañamiento,  se trata más bien de circunscribir qué tipo de clínica es el Acompañamiento Terapéutico. 

Pienso que si un tratamiento quiere basarse en la aceptación y no en la obediencia, debe introducir las pautas del acompañamiento:


  •  Creación, ocupación y sostén de un territorio compartido, que llamamos vínculo.
  •  Un enfoque no directivo.
  •  Legitimación del otro como diferencia, respeto por la subjetividad y sus tiempos. 
  •  Reconocimiento de la necesidad de límites que circunscriban la relación, dando un encuadre claro, en cuanto a la definición de la tarea, de los fines y en el contrato, de forma que propicien una buena alianza terapéutica.
  •  Reconocimiento la propia insuficiencia como profesional   que dé lugar a la necesidad de un equipo que lo complemente.
  •  La inclusión de la función de la Supervisión  como soporte y sujeción frente a las vicisitudes del acompañamiento.


Mediante la confianza queremos obtener una relación que sujete una técnica y no al revés, pero que a su vez este sujetada de una política y una ética, a éstas últimas las denomino Política de la Amistad y Ética de la Amistad, ya que dan cuenta del tipo de relación en que se inscribe esta práctica, una práctica que no niega el afecto, ni el defecto del afecto.
Por el contrario, lo afirma.

domingo, 4 de marzo de 2018

El Territorio y la Deriva



 Voy a referirme a dos conceptos en apariencia no muy complejos, el de territorio y el de deriva, nada más dispar a primera vista, por un lado el territorio, recuerda el terruño, la tierra, algo que estaría alrededor de nuestros pies, en segundo lugar la deriva, nos remite a las historias de náufragos, a mar y al océano, a estar perdidos en la nada.

Sin embargo Territorio, concepto especialmente apreciado por los filósofos Deleuze y Guattari, remite al locus de la subjetividad, al sujeto en sus múltiples atravesamientos simbólicos, afectivos, corporales, estéticas y por último y no por ello menos importante,  políticos.

Puede parecer curioso relacionar un concepto con nos lleva a pensar en lo terrestre con el de deriva que, por lo general, nos remite al inmenso mar. Diréis, ¿acaso se trata de hacer territorio en el agua? El agua, ese espacio homogéneo, inasible, infinito... No obstante el mismo océano no está a salvo de los procesos de territorialización, desterritorialización y reterritorialización humanos, allí están atlánticos, índicos y pacíficos sujetos los mismos ritmos y a las mismas leyes de la tierra.

miércoles, 7 de febrero de 2018

Abierta inscripción para la III Jornada Madrileña de Acompañamiento Terapeutico

Buenos días, te invitamos a participar en las III Jornada Madrileña de Acompañamiento Terapéutico, evento gratuito, que se realizará en el Campus de Somosaguas de la Facultad de Psicologia de la Universidad Complutense de Madrid, el lunes 5 de marzo entre las 9hs y las 18hs
Queremos que nos acompañes en este espacio para compartir experiencias y seguir avanzando en la difusión e introducción del acompañamiento terapéutico frente a las nuevas necesidades sociales Te adjuntamos el Programa en el que encontrarás una amplia variedad de temas relacionados con el trabajo actual que se está realizando en este campo.

sábado, 3 de febrero de 2018

Psicodrama y Teatro Espontáneo como herramienta conceptual para el acompañamiento terapéutico de personas con enfermedad mental grave





"Todo confluía en la convicción del valor intrínseco del modelo relacional. "Hay que poner el cuerpo", fue nuestro lema. Nosotros somos el "instrumento terapéutico" por excelencia. Estábamos también yendo por un camino que recogía los frutos de las técnicas psicodramáticas. Martínez, Moccio y Pavlovsky con su integración de las teorías psicoanalíticas y psicodramáticas nos habían enriquecido en lo que significa participar activamente como terapeutas. ¿Nos alejábamos del psicoanálisis al abandonar la abstinencia como regla básica o abríamos nuevas puertas?. Nosotros apostamos por esta segunda posibilidad y ahora en 1991, recogemos los frutos de aquellos años de maravillosa creatividad colectiva". Eduardo Kalina, (1984).

"El acompañante terapéutico, al trabajar en un nivel dramático-vivencial, no interpretativo, muestra al paciente, in situ, modos diferentes de actuar y reaccionar frente a las vicisitudes de la vida cotidiana.".  S. Kuras y S. Resnisky,(1984).

“El verdadero símbolo del teatro terapéutico es el hogar privado” J.L. Moreno, (1993).

Introducción

Los dispositivos de atención socio comunitaria prosperan hoy en día bajo el efecto del crack producido por la implementación política y legal del cierre de los grandes hospitales psiquiátricos a partir de los años ´50. A partir de los años 60 comienza a tenerse noticia de diferentes experiencias en las que los profesionales intervienen en las casas y domicilios de los pacientes, traspasando los límites de la consulta y el hospital.



Surgen en este marco los primeros equipos de Acompañamiento Terapéutico (a partir de ahora AT) sobre las bases teóricas que se disponían en ese momento: psicoanálisis, sistémica, psicología social, a la vez que se relegan otras como la teoría de grupos y el psicodrama.



A modo de introducción de nuestro planteamiento, vale decir que la influencia de esta última, el psicodrama, en la constitución del AT nunca ha sido reconocida suficientemente por los autores emblemáticos de esta disciplina, a pesar de que las alusiones son claras desde los primeros textos.

martes, 28 de noviembre de 2017

Encuentros entre el Acompañamiento Terapéutico y el Psicodrama I Parte

Primera parte de la ponencia del XI Congresso Internacional de Acompanhamiento Terapêutico

Noviembre, 2017 Sao Pablo



“En los primeros años (1908 a 1921), el psicodrama se desarrollaba en la vida, en la calle, en los parques y en los hogares. No teníamos entonces escenario para el psicodrama […] El problema que traté de resolver fue como crear una forma de `drama´ que estuviese de acuerdo con el criterio del encuentro”. Moreno “El psicodrama. Terapia de a acción y principios de su práctica”, p.40

Concibo el Acompañamiento Terapéutico como una metodología de fundamento relacional, centrado en la acción y el movimiento, orientado a producir un encuentro vincular subjetivante que se mantenga en el tiempo. Se opone, por lo tanto, a la inmovilidad solitaria del diván y a la alienación del diagnóstico.

Con fundamento relacional me refiero a que la realidad es social, el hombre es indivisible de su entorno y éste está compuesto de relaciones, en tanto somos el contexto de otros, no hay existente aprehensible por fuera de este tejido relacional, por lo tanto, el individuo no existe. La unidad mínima del hombre es el vínculo, por lo que “toda consideración que no incluya esta díada mínima no es más que una mera especulación donde uno de los componentes de la díada se excluye artificialmente” (D. Bustos, 1992). Ésta no es una mera apreciación filosófica, sino que rubrica el encuentro como única posición existencial válida en psicoterapia. La realidad es el producto de una realización grupal, y todo acto es una realización psicodramática (psyche/vida y drama/acto).

viernes, 10 de noviembre de 2017

Enlace al Pograma del XI Congresso de Acompañamiento Terapéutico de Sao Pablo 2017




Con mucha alegría os cuento que ya esta disponible la programación del XI Congreso Internacional de AT. Ahora ya es posible saber todo lo que va a rodar en los días del evento y planificar.

Enhorabuena para la Organización que han hecho un excelente y durísmimo trabajo contrareloj!

Enlace al Programa
https://goo.gl/VfK4e3


Visita también la plataforma virtual, los trabajos también ya están por ahí!!!
https://ead.entremeios.me/xicongressoat/

Un saludo

martes, 31 de octubre de 2017

Otra Universidad Argentina acoje la Carrera en Acompañamiento Terapéutico

 

Preentación de la nueva Tecnicatura en Acompañamiento Terapéutico en la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Un nuevo paso que nos impulsa  a seguir trabajando aqui en España, por el desarrollo y difusión de esta  disciplina.

Con la presencia de autoridades y miembros de la comunidad universitaria, se llevó a cabo el acto de lanzamiento de una nueva propuesta de formación académica: la Tecnicatura en Acompañante Terapéutico.

La carrera es dictada por la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba y responde a una “necesidad social”, según destacaron las autoridades universitarias.
En esa línea se expresó el rector de la Casa de Trejo, Hugo Juri, al señalar que “este tipo de competencia académica es cada vez más necesaria”, y en este sentido, mencionó a los acompañantes de niños, adultos mayores y terapéuticos.

Asimismo, indicó que la universidad pública debe estar “preparada para atender estas demandas sociales”, y precisó que se trata de una carrera multidisciplinaria, que posibilita articular el cursado de materias en distintas unidades académicas.

Por su parte, la decana de la Facultad de Psicología, Claudia Torcomian, celebró el lanzamiento de una nueva carrera “después de muchos años” en el ámbito de esa unidad académica, al tiempo que remarcó que esta propuesta de formación sólo es dictada por dos universidades públicas en el país.
Sobre el plan de estudios, detalló que contempla “entre dos años y medio, y tres, y comparte materias con la carrera de Psicología, con trayectos específicos y de intervención”.
El lanzamiento de la Tecnicatura en Acompañante Terapéutico se llevó a cabo el miércoles 12 de abril, en una ceremonia que tuvo lugar en el Salón Rojo de la Facultad de Psicología.

¿Qué es el acompañarte terapéutico?
“El acompañamiento terapéutico es una herramienta necesaria para pensar nuevos dispositivos en salud mental que permitan la concepción integral de la salud mental en un sistema eficaz de promoción, prevención y atención”, expresa el proyecto de creación de la nueva carrera.

Entre los objetivos de la Tecnicatura, se busca que el egresado desarrolle competencias para insertarse en un equipo interdisciplinario de salud desde un rol auxiliar asistencial, pueda utilizar los instrumentos teóricos-técnicos necesarios para poder efectuar una práctica profesional auxiliar, inserta en el contexto socio-cultural del país, y alcance una formación-profesional idónea dentro de las áreas de competencia del Acompañamiento Terapéutico en los ámbitos escolar, judicial, institucional y ambulatorio, entre otros.

jueves, 19 de octubre de 2017

Conferencia On Line: Supervisión y Formación de Equipos mediante Técnicas Psicodramáticas


Conferencia sobre supervisión y formación de equipos de acompañantes terapéuticos e intervención comunitaria con técnicas psicodramáticas.

Dictada en el XXXII Congreso Argentino de Psiquiatría (APSA) Consumos problemáticos. Compromiso de la Psiquiatría y la Salud Mental con la Comunidad. En el marco del IV Foro Argentino de Acompañamiento Terapéutico, en Mar del Plata, Argentina el 29/04/2017

 Contacto: alejandrochevez@gmail.com

lunes, 9 de octubre de 2017

Antecedentes: Buenos Aires, 1984- Nuevo Modo de Investigar en Psiquiatría: El Acompañamiento Terapéutico




Os presento un texto de 1984 de Beatriz Dorfman, previo a la publicación del mítico libro ""Acompañantes Terapéuticos y Pacientes Psicóticos" (Kuras y Resnizky, 1985), que ha llegado a mi por gentileza de Gustavo Rossi.

El texto lleva el título de "Nuevo modo de investigar la psiquiatría: el Acompañamiento Terapéutico" (Acta Psiquiátrica y Psicológica de América Latina. Vol. 30. pp.21-28.1984)

En él encontramos un planteamiento bastante elaborado sobre los que es y será el Acompañamiento Terapéutico. El texto destaca por sus señalamientos de corte antipsiquiátrico, y la forma en que identifica las dificultades y posibilidades que puede presentar el vínculo Terapeuta-AT, que siguen siendo válidas hoy en día, en especial aqui en España donde la inclusión del dispositivo sigue siendo muy novedosa.

"no en todos los casos la solución de internar es la mejor. En primer lugar, no es entodos los casos igualmente útil y aconsejable. Ciertos pacientes empeoran en ambientes en que no se les provee de estímulo suficiente en cantidad y calidad. Los lugares de internación en que tales estímulos son los adecuados suelen ser, por otra parte, excesivamente costosos y no accesibles a la mayoría de las familias. En segundo lugar, la atención al paciente durante las horas nocturnas resulta a veces problemática ya que no es infrecuente la burla de las normas, el establecimiento de pactos perversos, suministro de drogas y hasta actos sádicos por parte del personal de vigilancia. Estas irregularidades pueden pasar inadvertidas y agravar, iatrogénicamente, el estado de paciente. Por todas estas razones, el A.T. es una solución que, si bien demanda mayor dedicación por parte del terapeuta, es la única garantía de supervisión constante y claificada del paciente".

miércoles, 4 de octubre de 2017

Principios para una Filosofía del Acompañamiento Terapéutico



Para aquellos que buscan una síntesis del modelo de atención del Acompañamiento Terapéutico, pongo  a vuestra disposición un resumen que no intenta ser exhaustivo, pero sí al menos, contemplar los puntos más importantes que, a mi entender, definen las coordinadas de su intervención.

A esta recopilación me gusta llamarla “Filosofía del Acompañamiento Terapéutico” ya que son principios que en la práctica se imponen como axiomas que sin ellos, no podría afirmarse con toda seguridad que lo que se realiza allí es Acompañamiento Terapéutico. Algunos de ellos ya fueron expuestos en otro trabajo anterior (Acompañamiento Terapéutico en España, A. Chévez, 2012).

He agregado también, algunos puntos resultantes de nuestra investigación sobre Acompañamiento Terapéutico como grupo, estos ítems dan cuenta de la especificidad de nuestra concepción y el valor que damos a la reciprocidad y mutualidad a la hora de construir y concebir el vínculo terapéutico.

Principios para una Filosofía del Acompañamiento Terapéutico

  • El territorio del acompañamiento terapéutico es el vínculo, relación entre dos personas implicadas en un proceso de descubrimiento y redescubrimiento compartido sin la cual no hay acompañamiento posible. Éste se despliega en escenas (en tiempo presente) en el que se ponen en juego (se actualizan en la relación) roles psicosomáticos, psicodramáticos y sociales, procedentes de la historia relacional de cada uno y de sus grupos de procedencia.

lunes, 4 de septiembre de 2017

II Jornada Internacional de Acompañamiento Terapéutico 26/04/2017




Identidad del Acompañamiento Terapéutico

Cuando hablamos de la identidad del acompañante terapéutico quizás no tenga mucho sentido perseverar en lo conocido, menos también debatir con el modelo brasilero si el at es una disciplina o una metodología, pienso que las instituciones vienen suspender este debate e incluso suprimirlo, en el momento en que entendemos que el Acompañamiento Terapéutico no es un capricho latinoamericano, sino una respuesta institucional a un problema social.

En tanto que respuesta ante un instituido tiene una relación de correspondencia con el contexto institucional en el que se instituye, y por lo tanto diferentes contextos institucionales y políticos darán forma a diferentes respuestas. Cabe preguntarse si en los diferentes países en los que se ha implantado, cada uno con sus características institucionales y políticas puede corresponderse la misma respuesta, o al menos una parecida que lleve el nombre de Acompañamiento Terapéutico.

En concreto la pregunta es si las diferentes formas en la que se ha instrumentado el Acompañamiento Terapéutico en los diferentes contextos (y no necesariamente en los diferentes países ya que hay diferencias internas también) mantiene las suficientes correspondencias entre sí como para afirmar que todas ellas tienen una relación de pertenencia a un conjunto mayor que llamaríamos Acompañamiento Terapéutico.
Esta cuestión tan simple es la que me ha motivado a iniciar un proyecto de investigación basado en el método Delphi con la finalidad de recoger por parte de los mismos protagonistas los Elementos esenciales del Acompañamiento Terapéutico. Investigación como digo muy sencilla, pero aunque parezca sorprendente, es la primera en su tipo. Son los hechos los que acallan las conjeturas.

lunes, 8 de mayo de 2017

La Supervisión de Equipos de Acompañamiento Terapéutico






Ponencia presentada en el XXXII Congreso Argentino de Psiquiatría (APSA) Consumos problemáticos. Compromiso de la Psiquiatría y la Salud Mental con la Comunidad. En el marco del IV Foro Argentino de Acompañamiento Terapéutico, en Mar del Plata, Argentina el 29/04/2017

En primer lugar quiero agradecer a Gustavo Rossi, la posibilidad de participar en este XXXII Congreso Argentino de Psiquiatría que organiza APSA y en especial en este Foro de Acompañamiento Terapéutico que lleva el nombre de  Supervisión: Eficacia en la Práctica del AT.

Uno de los aspectos que diferencian al Acompañamiento Terapéutico (a partir de ahora AT) de otras disciplinas, es el hecho de incluir la función de la Supervisión como figura regular en toda praxis, inscribiendo a esta práctica en el ámbito de la clínica más allá de sus relaciones con el campo de lo social.

Quizás este factor estructural del método sea suficiente para fundamentar porqué nos supervisamos los acompañantes terapéuticos (a partir de ahora at) y haga innecesario entrar en una enumeración cansina de todos los otros beneficios que produce que son muchos (aumento de la reflexividad, cuidado del at, diferenciación subjetiva con el acompañado, capacidad de aprendizaje del equipo, etc.).

De esta manera puedo ir al punto de mi ponencia que consiste en explicar y fundamentar porque se necesita una supervisión específica en AT, no sin antes plantear una pequeña disgresión. Es habitual decir, leer o escribir que la herramienta fundamental del acompañante es la palabra. Me gustaría ampliar esta redundancia y decir que el instrumento principal del at es “un cuerpo en relación que habla”, un cuerpo que actúa en escenas, y si me permitís la síntesis, lo que caracteriza el AT es la acción, palabra en acción si lo preferís, pero acción sin más me basta.

Los acompañantes son personas que actúan en diferentes escenas representando roles asumidos y atribuidos, internos y externos, más o menos flexibles o rígidos. A esta práctica “móvil” es la que intentamos ponerle palabra a través de la supervisión, de nuestros análisis teóricos y repensamientos clínicos, pero es una palabra que llega tarde, porque el acompañante ya actuó y resolvió como pudo. En el aquí y ahora de la escena en la que el at actúa sosteniendo un vínculo inestable y dinámico, en un mundo inestable y dinámico, en donde el amor y el poder se confunden, su principal recurso es su espontaneidad trabajada, aquello que puede hacer aquí y ahora, más.. lo que de la técnica lleva dentro y que ha podido hacer cuerpo y acto (a esto me refiero con espontaneidad trabajada), y que le permite responder de forma adecuada ante situaciones sorpresivas o de forma creativa en lo cotidiano, presentando una alternativa vincular al paciente, que ensaya en esta inter-acción otra posibilidad de a-Ser.

lunes, 1 de mayo de 2017

La Identidad Perdida del Acompañamiento Terapéutico






Ponencia presentada en la Jornada Internacional Acompañamiento Terapéutico: legalidad, incumbencia e identidad, organizada por la Red Argentina de Asociaciones y Agrupaciones de Acompañamiento Terapéutico.
Instituto Superior en Salud FECLIBA. La Plata, Buenos Aires, Argentina  26/04/217

Quiero agradecer a Gustavo Rossi y a Vladimiro Chiattone la invitación a participar a este encuentro junto con amigo Mane Rodríguez de México, intentaré abordar algunos temas que estamos trabajando en Madrid relacionadas con la identidad, la legalidad y el marco de acción del Acompañamiento Terapéutico en España.
 

Cuando hablamos de la identidad del acompañante terapéutico quizás no tenga mucho sentido perseverar en lo conocido, menos también debatir con el modelo brasilero si el at es una disciplina o una metodología, pienso que las instituciones vienen suspender este debate e incluso suprimirlo, en el momento en que entendemos que el Acompañamiento Terapéutico no es un capricho latinoamericano, sino una respuesta institucional a un problema social.

En tanto que respuesta ante un instituido tiene una relación de correspondencia con el contexto institucional en el que se instituye, y por lo tanto diferentes contextos institucionales y políticos darán forma a diferentes respuestas. Cabe preguntarse si en los diferentes países en los que se ha implantado, cada uno con sus características institucionales y políticas puede corresponderse la misma respuesta, o al menos una parecida que lleve el nombre de Acompañamiento Terapéutico.

En concreto la pregunta es si las diferentes formas en la que se ha instrumentado el Acompañamiento Terapéutico en los diferentes contextos (y no necesariamente en los diferentes países ya que hay diferencias internas también) mantiene las suficientes correspondencias entre sí como para afirmar que todas ellas tienen una relación de pertenencia a un conjunto mayor que llamaríamos Acompañamiento Terapéutico.

Esta cuestión tan simple es la que me ha motivado a iniciar un proyecto de investigación basado en el método Delphi con la finalidad de recoger por parte de los mismos protagonistas los Elementos esenciales del Acompañamiento Terapéutico. Investigación como digo muy sencilla, pero aunque parezca sorprendente, es la primera en su tipo. Son los hechos los que acallan las conjeturas.

Pero esto no es de lo que quería hablaros hoy sino de que lo que considero la identidad perdida del acompañante terapéutico, perdida en el mar de las identificaciones y el brillo enceguecedor del reconocimiento social. Yo me pregunto ¿En qué momento los acompañantes terapéutico nos convertimos en psicoanalistas?, lo digo con nostalgia  y autocrítica, porque pareciera haber sido este el sino de nuestra generación y de la anterior aun más. Éste no es un hecho secundario en el desarrollo de nuestra práctica, y sinceramente dan gusto los debates que en los sucesivos congresos he podido tener con los acompañantes sobre este tema. Porque nos enfrentamos al comienzo de una nueva era de acompañantes mentales, con un gran domino de las artes psíquicas, pero muy poco espontánea, con una gran inhibición para la representación, la actuación y el dominio de los gestos y las emociones.  Espero que aún estemos a tiempo para detener esta marea de acompañantes que desean ser psicoanalistas. Claro, no es su culpa, hay poner el ojo en la formación, no hay libro de acompañamiento que no diga que en su práctica el profesional debe hacer uso de “cierta espontaneidad”, ¿por qué “cierta”?, un acompañante requiere de TODA su espontaneidad trabajada en cada momento de su praxis. Jacobo Levy Moreno, que es quien, además de crear el psicodrama, introdujo la espontaneidad como concepto psicoterapéutico, lo define como una respuesta adecuada ante una situación nueva o una respuesta creativa ante una situación conocida. La espontaneidad es sinónimo de libertad, juego y salud. Un encuadre sea el que sea requiere de la espontaneidad del at para que sea habitable, cualquiera sea la patología, ¿Por qué esta insistencia en cierta espontaneidad?

martes, 29 de noviembre de 2016

El Acompañante Terapéutico y el Yo Auxiliar Psicodramático






Entendemos la función de yo auxiliar psicodramático de una forma mucho más amplia y potencialmente enriquecedora, que la mera suplencia del yo del paciente por parte del yo del acompañante, quien presta su yo para suplir un deficit estructural en el acompañado, dando lugar a una función histórica del at, "prestar el yo", tan citada (Goyeneche y Pizzini, 2011;  Schneroff y Edelstein, 2004; Pulice y Rossi, 1997), como criticada (Pulice, 2011, Rossi, 2011; Chévez, 2012) por su cariz asistencialista y medicalista.

El yo auxiliar psicodramático no está al servicio de la necesidad o el déficit, sino de la creatividad y la espontaneidad, y aquí radica su principal diferencia. Opera cuando el acompañante se ve compelido a formar parte del mundo interno del acompañado, participando de sus construcciones delirantes, recogiendo el mandato de sus voces, o circulando con él en su mundo alternativo, siempre en situaciones concretas, frecuentemente en el domicilio o la calle.

La tarea del yo auxiliar es, con su actuación, posibilitar y sostener (holding) la construcción de un espacio transicional entre la escena interna y la escena externa del paciente, que se está desarrollando en el acompañamiento en un momento  y en un lugar determinado, de aquí radica su eficacia clínica cuando interviene en la calle o en el domicilio, y explica porque el acompañamiento requiere de poner el cuerpo en una dimensión tanto física como plástica.

Su campo de acción es la escena, esta transcurre en un lugar y un momento determinado, junto al paciente, otros personajes que puedan estar por allí, un escenario de fondo y objetos que pueden manipularse y adquirir diferente valor en la escena. A esta configuración la llamo escena terapéutica, que en lenguaje psicodramático refiere a la presencia de un protagonista, un yo auxiliar, público, personajes secundarios, escenografía y objetos intermediarios que pueblan la escena en un momento puntual de la interacción.

El acompañante terapéutico, en tanto, yo auxiliar mantiene la fluidez de la escena, interviene sin interrumpir, acepta el rol que le es atribuido, pero lo ejecuta de forma singular, según su espontaneidad trabajada, aportando una diferencia, y la posibilidad de que el paciente tenga una vivencia transformadora, al modo de las experiencias correctivas que proponía Vicente Alexandre. 

Bibliografía



-      Pulice G. y Rossi G. (1997). Acompañamiento Terapéutico. Buenos Aires: Polemos
-     Pulice, G. (2011). Fundamentos Clínicos del Acompañamiento Terapéutico. Buenos Aires: Letra  Viva.
-     Rossi G. (2011). Acompañamiento Terapéutico. Lo cotidiano, las redes y sus interlocutores. Buenos Aires: Ed. Polemos.
-      Goyeneche R. y Piccini M. (2011). El arte de Acompañar. Buenos Aires: Letra Viva.
-    Schneeroff, S. y Edelstein, S. (2004). Manual Didáctico sobre Acompañamiento Terapéutico. Buenos Aires: Editorial Akadia.
-   Kuras, S. y Resnizky, S (1985). Acompañantes Terapéuticos y Pacientes Psicóticos. Buenos Aires: Editorial Trieb.
-    Moreno J.L. (1977). El teatro de la espontaneidad. Editorial Vancu: Buenos Aires.
-    Moreno J.L. (1993). Psicodrama. Lumen: Buenos Aires.
-   Castejón, M. (2014). Acompañamiento Terapéutico y psicosis. Buenos Aires: Editorial Letra Viva.